Tiempo de nacer, tiempo de morir,
tiempo de plantar, tiempo de arrancar la planta,
tiempo de matar, tiempo de curar,
tiempo de destruir, tiempo de construir,
tiempo de llorar, tiempo de reír,
tiempo de gemir, tiempo de bailar,
tiempo de tirar piedras, tiempo de recoger piedras,
tiempo de abrazar, tiempo de separar,
tiempo de buscar, tiempo de perder,
tiempo de guardar, tiempo de tirar,
tiempo de rasgar, tiempo de coser,
tiempo de callar, tiempo de hablar,
tiempo de amar, tiempo de odiar,tiempo de guerra, tiempo de paz.
viernes, 1 de mayo de 2009
Los susurros se deslizaban entre perfumes
Quizá por eso los seres humanos también manifiestan deseo ante lo desconocido. La promesa del descubrimiento nos llena de vida. Buscamos seguridad pero, en cuanto la tenemos, la ponemos en peligro.
La permanencia y la seguridad son ilusorias. Tales ilusiones atraen a las mentes codiciosas; la atracción fomenta el deseo; los deseos dan pie a los apegos; y los apegos al sufrimiento. Nos apegamos a las cosas, incluso a las cosas malas.
Preferimos lo malo conocido a lo malo por conocer. Es un consuelo que nos envenena lentamente, pero nos acostumbramos tan pronto que ni siquiera notamos su sabor. Tras largos períodos de conocer otra cosa, los prisioneros terminan temiendo al mundo que hay más allá de sus celdas. Si un día se abrieran todas las verjas, muchos permanecerían donde están.
Que hay en tu corazÓn ?
Necesito un poco más comprenderte de verdad abrazarte y poder soltar
me quieren atrapar
saber que cerca estás
que con eso alcanzará
ser amigos antes de empezar
lo que es ser a estar mal
todo el amor que tenés para dar que mira a estallar
es el destino que no aguanta más
ese desierto sin poblar estát
odo el amor que tenés para darque mira a estallar...bombardear, colocar, derrivar
estoy sembrando en tu corazon ecos de una vibración
un mounstro esperando amor
que sabe de germinación.
Y el amor es mucho mas complejo de lo que uno cree. Podríamos decir, aunque suene esquemático, que hay tres momentos en el desarrollo de un amor maduro: enamoramiento, desilusión y aceptación de la realidad. En el primer momento, el amado es alguien maravilloso, no tiene defectos, nadie es mejor que él, está terriblemente idealizado, casi endiosado. El amado se ve engrandecido y en cambio uno se va empequeñeciendo, hasta el punto tal de no poder entender cómo alguien tan perfecto se ha fijado en uno. En el segundo momento comenzamos a percibir algunas imperfecciones en la persona amada. Vemos que ante determinadas situaciones su carácter no es el mejor, que en algunas cosas se equivoca, y esos rasgos, que ya estaban pero que el enamoramiento nos impedía percibir, nos producen pena y desilusión y así como en el primer momento ya queríamos casarnos y estar juntos para toda la vida, en este segundo momento es probable que queramos que se vaya para siempre.
-Entonces, ¿Qué se debe hacer?
-Reconocer que ambos momentos son engañosos, y que ninguno de los dos es el amor.
¿Y qué es el amor entonces?
-El amor seria un tercer momento en el cual vemos al otro como es. Ni tan idealizado ni tan degradado. No es ni Dios ni el demonio. Disfrutamos sus virtudes y aceptamos sus faltas. Y a pesar de ellas lo aceptamos y podemos ser felices a su lado. Recién ahí podemos hablar de un amor maduro con posibilidades de proyectarse en el tiempo de una manera sana. Porque la clave del amor, (como me dijo alguna vez mi analista), está en reconocer los defectos el otro y preguntarse sinceramente si uno puede tolerarlos sin estar todo el tiempo protestando, y ser feliz a pesar de ellos.
Silencio.
vamos a seguir pintandonos
Historia y Soledad se llevaron tan bien de entrada, porque ya se conocían y fueron a la correctora juntas, porque habían andado juntas muchas veces. Historia se molestó un poquito, al principio. En realidad, como hace siempre que aparece Soledad, y vos viste que Soledad siempre aparece de golpe en la vida de Historia (en eso es un poco desubicada). Pero Historia ya está canchera, tiene mucho recorrido y una capacidad de comprensión y tolerancia indiscutibles, consecuencia de su gran experiencia. Entonces, bueno, enseguida le hace lugar, enseguida se entienden. Soledad viene enojada, triste, llena de argumentos y en ese sentido Historia la escucha, la contiene en su fragilidad (típica de Soledad). Y le cuenta de otras tantas veces. Es una excelente amiga, Historia...Todo estuvo bien, hasta que llegó Desamor.
hoy no quiero pensar en gris *
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